La desesperanza llego cuando nombraron una comisión de la verdad, así como en San Juanico 1984, centro de Guadalajara 1992, San Martin Texmelucan, Puebla 2010 ocasionado por Pemex; o la radioactividad en Chihuahua, 1984; varias letras, oradores, algunos nacionalistas fundamentalistas basada su perorata más que retorica en héroes inexistentes del pasaje mexicano, evoca al engaño fílmico: el Héroe desconocido.
Kapuściński y el abandono de los olvidados, los abandonados, así se sintió cuando dijeron que habría justicia, una promesa más invocando al olvido para que no afecte la rentabilidad electoral, la promesa era el pacto para la esperanza del 2024.
Meditaciones, reflexiones y expiaciones del conocimiento
La verdad a medias, los ideales desde el regreso de Quetzalcóatl, la sumisión a lo desconocido, terreno fértil para las creencias en donde todo lo malo será pagado después de la muerte, aunque se expanda la muerte en esta vida, es el único consuelo.
La esperanza vendida y en cada periodo ofertada como una nueva oportunidad electoral como si un hombre o mujer fueran a ser esa piedra angular para mover al mundo, expulsado a todos del cambio mismo, porque el mexicano, aun espera al mesías, espera al Quetzalcóatl que lo salve, el miro Octavio Paz en su obra El laberinto de la soledad, este salvador debe estar alejado de todo y que no tenga identidad con alguien para que todo le pueda ser perdonado al funcionario, al pecador, al corrupto confeso.
Muchas son las deudas de la clase política hacia la sociedad, pero cuando han cambiado los actores políticos, así como los partidos no han sido para mejorar o para hacer el seguimiento
que como oposición les servía de argumento político, les ha servido para perpetuarse en le perder, por medio de sus hijos, ahijados, sobrinos y hasta hermanos, el tema es no salir del presupuesto o el sueño de y por el poder.
Generaron, así como los políticos del pasado otra serie de compromisos y deudas históricas con la misma sociedad, luego vinieron conceptos como la sociedad civil y al final se volvieron en lo que tanto criticaron, no superando las reflexiones del contrato social de Rousseau, la retórica de La rebelión de la granja de Orwell y el sentido de la reproducción social del Señor de las moscas de Golding, sueño, realidad y decepción de la sociedad en la vida interpretada por los pueriles y perdidos soñadores.
La venta de la esperanza es un sueño que todos comparten y se vuelve a revender cuantas veces es necesario al mismo electorado, para unos actores políticos pasivos, con una cultura política del desposeídos, del ajeno a lo político y los políticos activos, más interesado en el olvido y el perdón, antes que la histeria e ira colectiva, del cual Ismael Rodriguez, relataría en la esperanza, el desanimo y el sueño en Animas Trujano (1961), el sueño de destacar en un sueño dentro de la esclavitud de la virtud del poder, el gobierno y la religión.
