Fallas en planeación y gobernanza aumentan la vulnerabilidad de México ante el cambio climático


La falta de articulación entre los tres órdenes de gobierno, presupuestos insuficientes y la desactualización de los instrumentos de riesgo agravan los impactos de fenómenos meteorológicos extremos en el país.

México enfrenta un escenario de creciente vulnerabilidad frente a los efectos de la crisis climática global, un problema que se profundiza no solo por la severidad de los fenómenos meteorológicos, sino por deficiencias estructurales en la planeación territorial, la gobernanza y la asignación presupuestal, advierten especialistas y reportes del sector ambiental. 

A pesar de contar con un marco normativo pionero, la aplicación efectiva de la Ley General de Cambio Climático presenta un importante rezago en el ámbito local y municipal, donde se concentran los mayores riesgos para la población y la infraestructura crítica. 

Factores de riesgo y brechas institucionales

Los diagnósticos sobre la gestión del riesgo climático en el país destacan diversas debilidades en la estructura gubernamental para prevenir y mitigar desastres naturales: 

  • Desactualización de Atlases de Riesgo: Menos del 20% de los municipios del país cuentan con un Atlas de Riesgo actualizado y articulado con los planes de desarrollo urbano, lo que permite la proliferación de asentamientos en zonas de alto peligro. 
  • Insuficiencia presupuestal: Los recursos destinados a la adaptación y mitigación en los presupuestos estatales y municipales resultan marginales frente a las pérdidas económicas provocadas por sequías, huracanes e inundaciones. 
  • Falta de coordinación interinstitucional: La fragmentación en la toma de decisiones entre dependencias ambientales, de infraestructura y de protección civil dificulta la implementación de proyectos a largo plazo. 
  • Debilidad en la gobernanza local: La rotación constante de cuadros técnicos en los ayuntamientos limita la continuidad de los planes de resiliencia y la capacitación en materia de sustentabilidad. 

Exigencia de reformas y visión integral

Expertos en urbanismo y gestión ambiental señalan que para reducir la brecha de vulnerabilidad es urgente transitar de un modelo enfocado prioritariamente en la atención de emergencias hacia una estrategia preventiva basada en la naturaleza y en el ordenamiento territorial riguroso. 

Se requiere blindar los instrumentos de planeación local, garantizar partidas presupuestales específicas para la adaptación climática y vincular a las comunidades vulnerables en el diseño de las políticas de resiliencia, con el fin de proteger las vidas y el patrimonio de las poblaciones más expuestas.

Artículo Anterior Artículo Siguiente