La levedad del poderío

El nuevo día no fue como el de ayer, o el de hace tres días, la vorágine de la adulación, de las caravanas habían terminado, se sentía mal, como si un día antes le hubieran inyectado una droga o algún brebaje que le daba fuerzas y ánimo para no dormir para no despertar en otra realidad. 

Los teléfonos ya no sonaron, el eco del señor candidato, señor senador, señor gobernador, las palmadas siempre estuvieron a pesar de violar diversas leyes, reglamentos, debido a que la ley estaba mal menos el acto de gobierno pleno… 

¿Quién se ha llevado mi queso? 

Meditaciones, reflexiones y expiaciones del conocimiento

La búsqueda del pasado, ese anhelo del pensar que en el pasado se hacían muchas cosas que ya no son permitidas, añoranzas de un supremo poder, lejano y ajeno, en donde los

excesos eran lo común de todos los días. 

Dicen los viejos políticos que el nuevo y joven político debe estar preparado, para ser, para no ser y para dejar de ser. 

La oportunidad de pasar en diferentes poderes, así como ver por sus equilibrios, hace reflexionar sobre los poderes actuales del país, si estos son suficientes para poder hacer los cambios de paradigmas o cuando se llega a este mismo poder el poder es tan poco que se debe aprovechar para cuando no se tenga más el poder.

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