Dejar pasar las elecciones ha sido una estrategia muy usada por políticos que no aspiran a más, ¿La presidencia? No llegaría, ¿senador? Ya lo fue.
Los impuestos dejados a la sociedad es algo con lo que pueden cargar, con un peso tal que sus delfines morirán ahogados en el mar del escrutinio político electoral.
La violación a la ley de seguridad, de lo electoral por el color de sus intereses fugaces, son parte del paisaje urbano donde no hay diputado que lo vea, no hay oposición que exija cuentas, solo la complicidad es el punto principal hacia el poder.
Meditaciones, reflexiones y expiaciones del conocimiento
La constitución y sus defensores, han dejado estelas de pobres, de miserias y despojados, todo esta permitido siempre y cuando no se hable del poder político público, menos aun del grupo en el poder.
Todo ente político tiene intereses, pero el interés tiene una base, la cual es de naturaleza pueril, del qué aprendió, cómo lo aprendió y para qué lo aprendió y sobre todo del quién lo aprendió. Sus penas, sus anhelos sus sueños se vuelven propios dentro del comentario y el suspiro en palabras pérdidas durante una mañana.
La academia del poder, mas que los libros de teoría política, son los pasillos en donde se enfrentan los egos y las carteras imaginarias de los caciques, los cuales se vuelven el modelo a seguir.
La picaresca nacida del espacio de excepción, se vuelve lo común, entre los comentarios y el querer ser, porque el jefe de la policía o el gobernador debe un favor y en los tiempos de abundancia es cuando hay que pagarlos, es parte del rito político en México.
El político entonces, siempre actúa en proporción al tiempo y a las elecciones, tiene a un grupo de gente que guarda como votos cautivos, les brinda facilidades, gestiones en el propio gobierno, pero no los deja salir de la pobreza porque podrían irse y fundar otros clanes.
Las cuentas y la ley sobre sus títulos profesionales, que debían ser observados por los órganos de rendición de cuentas, las cuales por la naturaleza de su elección en donde el cabildeo se hace desde el poder ejecutivo hacia el legislativo, tiene que negociar para que llegue la persona señala por el gobernador en turno, aunque no cumpla con la propia convocatoria que ellos mismos diseñaron.
El resultado es el mismo, falta de transparencia, de capacidad, de formación para la integración de los requerimientos, integración de expediente, revisión y archivo de la de las cuentas públicas.
