Fernando Incháustegui
Durante el primer semestre del
año, el 42% de los hogares en la
ciudad de Puebla registró al menos a un integrante víctima de robo, fraude o extorsión, de
acuerdo con los resultados presentados por el Instituto Nacional de Estadística
y Geografía (INEGI) en la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU).
El indicador coloca a la Angelópolis por encima del promedio nacional, el cual se situó en un 31% de hogares afectados por la delincuencia en el mismo periodo. Asimismo, la cifra refleja una persistencia en la problemática local respecto al año previo, cuando la prevalencia alcanzó un 41%.
Principales conductas delictivas reportadas
De acuerdo con el organismo de estadística, las modalidades
delictivas de mayor impacto e incidencia en las familias de la capital poblana
corresponden a:
·
Robo en sus distintas modalidades:
Asaltos en la vía pública o transporte público, robo parcial o total de
vehículo y sustracción de autopartes.
·
Delitos de despojo e insidia: Fraudes
financieros o comerciales y llamadas/mensajes de extorsión.
Percepción de inseguridad se mantiene elevada
La incidencia delictiva continúa impactando de forma directa en el
sentir de la población. La encuesta del INEGI reveló que el 81.3% de los habitantes mayores de
18 años considera que vivir en la capital del estado es inseguro.
Esta percepción sitúa a Puebla en la octava posición entre las
ciudades con mayor sensación de inseguridad en el país, superada por
localidades como Irapuato, Culiacán Rosales y Reynosa.
Ante
las cifras arrojadas por la ENSU, diversos sectores ciudadanos y comerciales
han reiterado el llamado a las autoridades locales y estatales para fortalecer
los patrullajes preventivos en zonas comerciales, paraderos de transporte
público y colonias con alta incidencia, así como mejorar las estrategias de
combate a los delitos de extorsión y fraude.
