Los porcicultores mexicanos hacen un llamado desesperado y de alerta al gobierno federal, que no se ha acercado a pesar de las múltiples solicitudes de OPORMEX, que ha señalado que el precio de la carne de cerdo ha caído en un 30 % y se ha incrementado en más del 40 por ciento la importación del producto, lo que amenaza la supervivencia de pequeñas y medianas granjas y que repercutiría en su cierre, la disminución del empleo y que México siga con una enorme dependencia del extranjero y por tanto no puede aumentar su producción para el consumo interno.
La
crisis se ha ido acentuando en los últimos años y hoy están en juego más de 390 mil empleos
directos y 1 millón 800 mil empleos indirectos, en todo el
territorio nacional, lo que supera los dos millones de puestos de trabajo
totales.
De acuerdo a OPORMEX en
lo que va del año ha caído el precio de la carne de cerdo, lo que los ha
obligado a vender por debajo del precio de producción y estima que las importaciones aumenten
hasta en 46 %, por arriba del cierre del 2025.
Por este motivo
piden instalar una mesa nacional con la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y con
dependencias como la Secretaría de Agricultura, Secretaría de Hacienda y la
Secretaría de Economía, para que se puedan corregir
distorsiones de mercado y evitar el abandono de los productores locales.
En nuestro país
existen 2 organizaciones nacionales como son OPORMEX y OPORPA, así como diversas uniones
regionales y asociaciones locales en los estados productores que son: Jalisco, Sonora, Puebla,
Veracruz y Yucatán, donde se concentra la mayor oferta laboral
y la producción.
Por cierto Puebla
ocupa el tercer lugar nacional en producción de carne de cerdo y la empresa
líder en Altosano Granjas Carroll.
La carne de cerdo importada (principalmente de EE.UU.) registró un
precio promedio de 2 mil 564 dólares por tonelada. En contraste, los productores mexicanos enfrentan
una caída en el precio del cerdo en pie, promediando 32 pesos por kilo (aprox. 1 mil 780 dólares por
tonelada), lo que ha generado una severa crisis en granjas
nacionales y un déficit de 784 dólares por
tonelada.
Actualmente el cerdo en pie promedia
a nivel nacional unos 32 pesos por kilo (aunque en estados como Jalisco se ha
registrado hasta en 45 pesos).
En tanto el cerdo en canal se
cotiza entre 82 y 87 pesos el kilo en regiones productoras como Jalisco.
Por su parte los cortes al consumidor
en Puebla y resto del país tienen precios que varían
dependiendo del corte, por ejemplo: la pulpa de espaldilla oscila entre 64 y 70
pesos por kilo, mientras que el pernil se encuentra entre 54 y 59 pesos por
kilo, al mayoreo.
México ya
tiene décadas que no es autosuficiente en la producción de carne de cerdo por
lo que depende de la importación, pero además el consumo per cápita en nuestro país es muy bajo al oscilar entre
21.8 y 24.8 kilogramos al año, mientras Europa y Asia tienen
los niveles más altos en el mundo siendo los países Europeos con un promedio de
35 kilogramos, China 39 kilogramos y Honk Kong hasta 79 kilogramos por persona.
Los porcicultores nacionales quieren el dialogo con el gobierno
federal a través de SAGARPA, Hacienda y Economía y tener una mesa nacional
para:
· Revisar
integralmente los flujos de importación, los cupos y las condiciones
comerciales que afectan al mercado nacional.
· Dar seguimiento a las
investigaciones comerciales sobre las importaciones de productos porcinos.
· Implementar
programas para fortalecer la productividad y la competitividad del sector.
· Impulsar el consumo de carne de
cerdo mexicana, la comercialización directa y el desarrollo de productos con mayor
valor agregado.
· Crear un
sistema público de información que transparente la formación de precios, los
volúmenes de importación y los márgenes de comercialización.
Actualmente México importa hasta el 50 % de la carne de cerdo que
consumen los mexicanos y
principalmente viene de Estados Unidos, siendo el principal proveedor con más
del 75 y hasta el 85 %. Canadá, es el segundo socio comercial y las
importaciones de Brasil han ido en aumento, aunque SENASICA (Servicio Nacional de
Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria) ya autorizó
más importaciones de países como Chile, España y Dinamarca.
TIPOS DE EMPLEO QUE SE PUEDEN PERDER
Los empleos directos
que pueden perderse son en el Cuidado animal los operarios y encargados de
granja. En la Salud animal médicos
veterinarios, genetistas y especialistas en la reproducción animal. En la Nutrición los
expertos en la generación de alimentos balanceados. En el Procesamiento personal
en plantas de sacrificio y plantas TIF, así como los administrativos de todas
las áreas.
En cuanto a los
indirectos participan: el personal de Logística que son:chóferes y transportistas
de animales o carne. Industria de soporte los de laboratorios y
fabricantes de insumos. En la Comercialización vendedores y distribuidores
minoristas.
Ante este panorama el gobierno federal debe voltear la cara
hacia los productores porcícolas del país, porque está en riego la planta
laboral, las inversiones y el crecimiento del sector, quien enfrenta cada vez
más problemas a pesar de cumplir con todas las leyes, normas, lineamientos y
exigencias de gobierno, que no se preocupa porque no siga la dependencia y
podamos luchar para ser autosuficientes.
Algo que seguramente no veremos los mexicanos de esta generación.
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