La esperanza de que llegue un salvador, que pueda defender a desvalidos, los olvidados fue la estrategia de algunos sin valores cívicos en sus cabezas, el cinismo y la búsqueda de una oportunidad para enriquecerse era lo común en sus charlas.
El discurso de cambio, solo una perorata, la mente fría del estadista, se ocupaba para negociar posiciones y cuotas de esa hermandad.
33 hombres de negro y una viuda, el circulo dorado, Los caballeros colonizadores, fueron los mercaderes de la perdición de los secretos de sus bóvedas iniciáticas, los cargos públicos como en la colonia nuevamente son patrimonio familiar.
Meditaciones, reflexiones y expiaciones del conocimiento
El buscar la aceptación de agrupaciones de servicios, así como de sociedades iniciáticas, siempre ha sido una parte de la política misma, en donde se piensan que por ser parte de estas se cuentan con los valores o los secretos de las mismas hermandades que se extienden por varios rincones del mundo.
Mercaderes de los saludos secretos, de supuestos principios que eran para iniciados, han entrado en crisis de falta de credibilidad, debido a que en sus glorias pasadas no reflejaron esa hermandad que tanto pregonan, siendo parte de una serie de rituales que se ahogan en anonimato.
El principio de la duda metódica, la dialéctica, la lógica, el tratado de política, la metafísica, la hermenéutica, poética, retórica del concepto mismo para la conformación de las ideas, pasaron al olvido, para recargarse en las supuestas ideas del postmodernismo, en donde cubren su falta de formación académica a profundidad.
Funcionaron como grupo y se repartieron una serie de privilegios menores y con ello se conformaron, no fueron el eco de lo que decían ser, el liberalismo político, la libertad en pleno, la libertad, igualdad y fraternidad se quedaron solo en un eco de supuestos hombres libres presos de sus temores más infundados y profundos.
Así se pretende hacer academia aun en este tipo de sociedades, en donde las iniciaciones han dejado lo solemne para convertirse en grotescos similares al esclavismo colonial por medio de la religión.
Lejanos mandiles, lejanas espadas, y más aun la organización del hombre de buenas costumbres que duda y trabaja estudiando para la mejora de las sociedades mismas.
La catedra liberal, que podría ser una vertiente dentro de estos los nuevos filósofos, por desgracia, los actores del gobierno se quedaron rezagados entre el interés propio y la disolución de las ideologías que Bauman explica como liquidas.
Los mercaderes de una serie de símbolos que no estudian, no comprenden, que poco saben usar, y poco a poco se van al olvido pensado que la modernidad es lo vacío del ser humano, el mensaje libre y simple.
Una seriedad fingida y un golpe de mesa no son suficientes para resarcir las cátedras no dadas a las nuevas generaciones las cuales se pierden en el vacío de la desolación, sin identidad, sin patria, sin idea de la imagen que pretenden alcanzar.
Algunos grupos paramasonicos muy apegados a las religiones, allí encontraron su mejor cobijo y la masonería, caminando en el desierto del desinterés esperando nuevos tiempos, hasta que llegue otro supuesto mesías y nuevamente se siga en la decepción de la desesperanza.
Consiguieron espacios y poder y nunca buscaron esa libertad, menos la igualdad, ni dentro de sus filas y la fraternidad quedo lejos al sueño del nuevo miembro, del aprendiz, del compañero y el maestro se quedó con la mano extendida, esa que prometía tomar para siempre a la humanidad, destacada en sus ideales en los terrenos de la tierra.
Los espacios con polvo, las medallas frías a los corazones calientes y animosos de los jóvenes, los mazos callados, un ara lejana al movimiento y a la partida del universo, lejos quedo débil, simbolismo por algunas monedas del capitalismo y la indiferencia de la ignorancia, sin duda que la salud, se fue, la fuerza acabo y la unión se disolvió en el interés personal de los supuestos jerarcas.
Nunca más, volver a la luz, nunca más el camino contra el universo, nunca más el ser enfrentando contra si para llegar a su manifestación propia, ni los maestros perdidos en el universo… y así hasta caminar más de 30 escalones de misterios, ahora prohibidos para todos.
Volver a la realidad a y solo hay polvo y olvido, una maquina me espera, en mi trabajo, la tomaré para poder sobrevivir el día de hoy, donde únicamente soy un número, nunca más un humano.
