En el acto de fin de cursos
de las escuelas antorchistas de nivel superior de Tecomatlán, Puebla, en plena
Mixteca, el dirigente nacional del Movimiento Antorchista, Aquiles Córdova
Morán, alertó el hecho de que una confrontación directa entre potencias con
capacidad nuclear tendría consecuencias irreversibles para la humanidad.
El dirigente social explicó
que el avance del imperialismo, la disputa por los recursos naturales y la
creciente confrontación entre las principales potencias económicas han colocado
al mundo en uno de los momentos más peligrosos de la historia reciente, por lo
que sólo la organización consciente de los pueblos podrá impedir una guerra de
consecuencias catastróficas.
Expresó que sólo los pueblos
organizados pueden detener el avance del imperialismo y si los trabajadores
dejan de producir, el sistema económico se paraliza y por eso, la fuerza
verdadera está en los pueblos organizados. Las siguientes fueron sus
consideraciones:
-La competencia entre las
grandes potencias no responde únicamente a diferencias ideológicas, sino a la
necesidad de controlar mercados, materias primas estratégicas y fuentes de
energía indispensables para mantener el crecimiento de las economías más
desarrolladas.
-Este proceso desde la
conformación del sistema moderno de Estados nacionales tras la Paz de
Westfalia, en el siglo XVII, explica el desarrollo desigual del capitalismo que
dio origen a relaciones de dominación entre países industrializados y naciones
dependientes, situación que continúa definiendo la política
internacional.
-Diversos estudios
internacionales muestran una creciente concentración económica. De acuerdo con
la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo
(UNCTAD), el comercio mundial de minerales estratégicos, hidrocarburos y
tierras raras se ha convertido en uno de los principales factores de
competencia geopolítica.
-La Agencia Internacional de
Energía (AIE), prevé un incremento sostenido en la demanda de minerales
críticos como litio, níquel, cobalto y cobre debido a la transición energética
y al desarrollo tecnológico.
-Esta competencia explica
buena parte de los conflictos internacionales registrados en los últimos años.
El imperialismo necesita vender mercancías, exportar capitales y apropiarse de
materias primas para mantener su desarrollo. Cuando encuentra resistencia,
recurre primero a la presión política-económica y finalmente, al uso de la
fuerza.
-Los ejemplos son los golpes
de Estado promovidos durante décadas en diversos países latinoamericanos y las
actuales formas de intervención política y económica mediante sanciones,
presiones diplomáticas e injerencia electoral, mecanismos que buscan garantizar
gobiernos favorables a los intereses de las grandes potencias.
-La creciente competencia
entre Estados Unidos y China representa hoy el principal eje de la economía
mundial. El acelerado desarrollo industrial y tecnológico chino ha reducido la
ventaja económica estadounidense, intensificando la disputa por mercados
internacionales y cadenas de suministro.
-De acuerdo con datos del
Banco Mundial, China se mantiene como la principal potencia manufacturera del
planeta y concentra cerca de una tercera parte de la producción industrial
global. Domina el procesamiento de buena parte de los minerales estratégicos
utilizados para fabricar baterías, semiconductores y tecnologías digitales.
-Este escenario incrementa el
riesgo de conflictos militares. Estados Unidos está reaccionando porque percibe
amenazada su hegemonía económica y política, por eso presiona simultáneamente
en Europa, Asia y América Latina.
-Una confrontación directa
entre potencias con capacidad nuclear tendría consecuencias irreversibles para
la humanidad. El Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo
(SIPRI), informó que el gasto militar mundial alcanzó en 2024 su nivel más alto
desde que existen registros comparables, superando los 2.7 billones de dólares.
-Mientras, las 9 potencias
nucleares continúan modernizando sus arsenales, contexto que los especialistas
consideran uno de los más tensos desde el fin de la Guerra Fría.
-Frente a ese panorama, la
única fuerza capaz de detener la escalada bélica es la organización consciente
de los trabajadores. El pueblo produce toda la riqueza material, si los
trabajadores dejan de producir, el sistema económico se paraliza. Por eso, la
fuerza verdadera está en los pueblos organizados.
-A los egresados de las
instituciones de educación superior, les hago un llamado a ejercer sus
profesiones con un compromiso social. Los profesionistas deben decidir a quién
servirán con sus conocimientos. Si ponen su preparación únicamente al servicio
del capital, terminarán administrando la explotación de otros trabajadores; si
se organizan con el pueblo, podrán contribuir a transformar la realidad.
-Exhorto particularmente a
los futuros docentes a asumir un papel activo en la formación política de las
nuevas generaciones. Lo que México necesita son maestros que le abran los ojos
al pueblo, que expliquen la situación del país y del mundo y llamen a la
organización.
Finalmente, Aquiles Córdova
defendió la promoción del arte y la cultura nacionales como una forma de
fortalecer la identidad del pueblo mexicano frente a la influencia cultural
extranjera. La preservación de la música, la danza, la gastronomía y las
tradiciones populares constituye también una forma de defender la soberanía
nacional.
Sin duda, toda una cátedra
política y social sobre la actualidad internacional y los peligros que amenazan
al mundo.
En fin, como escribió Emilio
Bobadilla (Cuba, 1862-1921), en su poema Horas Fatídicas:
Horas cardiacas de violencia
y odio.
El bravo, el pusilánime y el
fuerte,
rodando van en tumultuoso
bodrio.
¡Instantes de estupor y
horror supremos,
el aire huele a pólvora y a
muerte
y sabe a sangre el agua que
bebemos...!
