Fernando Incháustegui
Autoridades sanitarias llaman a reforzar las medidas de higiene en el
lavado de frutas y verduras frescas para prevenir esta infección parasitaria
intestinal.
Las autoridades de salud en México y los organismos de vigilancia epidemiológica han encendido las alarmas y reforzado los protocolos de supervisión ante el incremento estacional de casos de ciclosporiasis, una enfermedad intestinal provocada por el parásito Cyclospora cayetanensis, la cual suele registrar picos de contagio durante los meses más cálidos y de mayor humedad del año.
La infección, que afecta principalmente al
intestino delgado, se transmite por la ingesta de agua o alimentos contaminados
con materia fecal que contiene el parásito. Frutas y verduras frescas
consumidas crudas —tales как cilantro, albahaca, lechugas, fresas y frambuesas—
suelen ser los principales vehículos de transmisión cuando no se someten a
procesos adecuados de desinfección.
Síntomas y cuadro
clínico: ¿A qué estar atentos?
De acuerdo con especialistas en infectología, el
periodo de incubación de la ciclosporiasis puede variar entre dos días y dos
semanas tras la ingesta del alimento contaminado. Los síntomas más frecuentes
incluyen:
- Diarrea acuosa y profusa: Es el
signo principal, la cual puede ser recurrente o prolongarse por varias
semanas si no se recibe el tratamiento oportuno.
- Malestar gastrointestinal: Pérdida
del apetito, cólicos abdominales intensos, náuseas, fatiga extrema y
distensión abdominal.
- Complicaciones: En casos no
tratados o en personas con sistemas inmunológicos comprometidos, la
enfermedad puede derivar en deshidratación severa y pérdida de peso
significativa.
"A diferencia de las bacterias comunes, el
parásito Cyclospora requiere tiempo fuera del cuerpo humano para volverse
infeccioso, por lo que la contaminación no se da directamente de persona a
persona de forma inmediata, sino a través del agua de riego o la manipulación
antihigiénica de los cultivos", explican epidemiólogos
del sector salud.
Recomendaciones de
prevención y control
Frente a esta situación, la Secretaría de Salud y
la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) han
emitido una serie de recomendaciones esenciales tanto para los hogares como
para los establecimientos de comida:
- Lavar y desinfectar minuciosamente: Lavar con agua potable y jabón todas las frutas y verduras, y
posteriormente aplicar desinfectantes a base de plata coloidal o cloro
según las instrucciones del fabricante.
- Consumo de agua segura: Beber
únicamente agua hervida, embotellada o purificada mediante sistemas de
filtración certificados.
- Higiene en la preparación: Lavarse
las manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos antes de preparar
o consumir alimentos, así como después de ir al baño.
- Atención médica oportuna: Evitar
la automedicación —particularmente el uso indiscriminado de antibióticos
comunes que no combaten a este parásito específico— y acudir al centro de
salud más cercano ante la presencia de diarrea prolongada.
Las autoridades del sector agrícola y sanitario
continúan realizando inspecciones en zonas de cultivo y empacadoras para
garantizar que los procesos de riego y empaque cumplan con los estándares de
inocuidad requeridos para proteger a la población.
