La diputada de Morena respaldó el dictamen en la Comisión de Hacienda, destacando que la tecnología de punta evitará la evasión fiscal sin crear nuevos impuestos. Planteó una agenda de tres reformas complementarias para transformar las aduanas en motor de industrialización y desarrollo de proveedores nacionales.
Durante la reanudación de la primera reunión ordinaria de la Comisión de Hacienda y Crédito Público, la diputada Claudia Rivera Vivanco fijó postura a favor del proyecto de decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Ley Aduanera, al señalar que este dictamen fortalece la fiscalización tecnológica, combate la corrupción y genera condiciones de competencia justa para el comercio en México.
En su intervención, la también integrante del Grupo Parlamentario de Morena subrayó la coincidencia de las fuerzas políticas en la necesidad de generar mayores recursos para el bienestar social sin incrementar impuestos, respaldando la estrategia de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo contra la evasión fiscal.
“Esta reforma invierte en tecnología de punta y ofrece herramientas objetivas para detectar irregularidades. Su aplicación estará estrictamente sustentada en hechos, documentos y métodos legales de valoración; nada será ‘a ojo de buen cubero’ como argumentó la oposición”, enfatizó la legisladora.
Rivera Vivanco puso el foco en el impacto macroeconómico de las aduanas, revelando que el sistema aduanero procesa anualmente cerca de 2 billones de pesos a través de operaciones virtuales, diferimientos y exenciones.
“Este volumen representa casi 10 veces el impacto del nuevo arancel, lo que ha permitido a empresas transnacionales introducir insumos asiáticos eludiendo el pago en efectivo en las ventanillas. El reto central de esta reforma es fiscalizar con tecnología ese flujo millonario para prevenir fraudes y proteger la economía nacional”, explicó.
Asimismo, destacó que la reforma ajusta del 50 al 20 por ciento el margen de diferencia en el valor declarado para presumir infracciones, otorgando a la autoridad bases sólidas para revisar mercancías subvaluadas frente a precios de mercado.
Más allá del control recaudatorio, Claudia Rivera impulsó una visión de futuro para consolidar la política industrial del país. Acompañando las propuestas del especialista de la UNAM Samuel Ortíz y planteó tres ejes complementarios para las siguientes etapas legislativas:
1. Creación de un Programa Nacional de Desarrollo de Proveedores.
2. La posibilidad de condicionamiento de incentivos fiscales y aduaneros.
3. Que la renta extraordinaria aduanera proyectada por los nuevos aranceles, sea etiquetada de manera exclusiva para capitalizar la estrategia industrial del país.
“Debemos lograr que esta Ley Aduanera sea más que un instrumento de control: debe convertirse en una palanca política de industrialización que eleve la fuerza productiva, beneficie a la clase trabajadora y consolide las metas del Plan México”, concluyó Rivera Vivanco al convocar a la votación a favor del dictamen.
