A pesar de que el
gobierno de México ha minimizado que Donald Trump y el gobierno estadounidense
ya dijeron NO a firmar el T-MEC por 16 años, lo cierto es que empresarios e
inversionistas no tienen frente a si un panorama claro para programar el
crecimiento de sus inversiones y eso a la larga afectará al país por varios
factores más.
Hoy México y el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo, está
sometido a los caprichos y decisiones norteamericanas, porqué ellos dejan
abierta anualmente la revisión de T-MEC, porque no cancelaron el acuerdo, para
no generar malestar e incertidumbre entre los empresarios gringos y así Donald
Trump pueda manejar su discurso de defensa de la economía y de los Estados
Unidos.
Sin embargo, en México son muchos los factores que van a incidir
en que no exista un crecimiento de la economía y que los empresarios e
inversionistas no se atrevan a traer sus capitales a largo plazo por la
volatilidad del cobro de aranceles por parte de EU y las políticas emprendidas
que obligan a recalcular riesgos, posponer proyectos y, en algunos casos,
buscar destinos alternativos para el capital.
En nuestro país las empresas tanto nacionales como
extranjeras requieren de certidumbre, así como un marco jurídico estable, no
volátil, por la aplicación de medidas poco claras y tribunales adheridos al
poder ejecutivo.
Estados Unidos le tomó la medida al gobierno de Sheinbaum
Pardo y hoy además de los aranceles como moneda de cambio para el T-MEC hay
otros temas como son: narcotráfico, migración, revisión más profunda del T-MEC
cada 12 meses, los narcopolíticos, el huachicol fiscal y crimen organizado,
entre otros.
De esta manera el megalómano de Trump juega con su socio
comercial y va de los temas económicos, a los sociales, a los de seguridad
nacional y los que se le vayan ocurriendo al mencionar continuamente, como que
en el país hay terroristas (los cárteles de las drogas) y un gobierno sometido
a los grupos criminales que además financian las campañas políticas y así
tienen el control de gobiernos municipales, estatales y el federal.
Ante este panorama existe un uso chantajista del T-MEC que
le sirve a Estados Unidos para recordarle a México el grado de su dependencia
real y los riesgos que corre cuando intenta moverse más allá de los parámetros
de referencia que Washington impone en todos los terrenos.
Todo lo anterior genera natural preocupación en el sector
empresarial mexicano e imposibilita la llegada de nuevas inversiones que tenga
la certeza de crecimiento a largo plazo ante los cambios voluntariosos de Donald
Trump, que intenta no perder a su base electoral, primeramente, para las
elecciones de noviembre de este año en los Estados Unidos.
Inversionistas reclaman más certidumbre jurídica e
institucional, mayor predictibilidad de las políticas económicas, mejor
seguridad para la inversión y diversificación del destino de las exportaciones,
eso debería de ser la respuesta puntual de México a la decisión de Estados
Unidos de no renovar el T-MEC a 16 años y hacerlo anualmente y sólo a 10 años.
Otra situación que pone a temblar a México son las
constantes declaraciones de Trump en el sentido que no permitirá que en el
intercambio comercial los Estados Unidos tenga un déficit financiero, pero
existe la siguiente realidad:
Al cierre de 2024, la balanza comercial entre México y
Estados Unidos cerró con un superávit histórico y sin precedentes de 171 mil
809 millones de dólares a favor de México.
En 2025, el comercio total entre ambos países alcanzó la
cifra récord de 872 mil 834 millones de dólares, consolidando a México como el
principal socio comercial de Estados Unidos. México registró un superávit
comercial histórico de aproximadamente 196 mil 913 millones de dólares con EE.
UU., derivado de exportaciones por 534mil 874 millones e importaciones
estadounidenses de 33 mil 960 millones de dólares.
México se ha consolidado como el principal socio comercial
de EU. Las exportaciones a ese país rondan el 84 por ciento. Tan sólo durante
los primeros cuatro meses de 2026, el intercambio de bienes entre ambos países
ascendió a más de 317 mil millones de dólares, de acuerdo con cifras del US
Census Bureau.
En ese periodo, las importaciones estadounidenses procedentes
de México alcanzaron 188 mil 723 millones de dólares, reflejo evidente del
profundo nivel de integración de las cadenas productivas de Norteamérica.
Aquí los que han logrado ese superávit son los empresarios
mexicanos y no tanto el gobierno federal que incluso ha cambiado leyes y normas
que no generan certidumbre a los empresarios.
Por eso Donald Trump quiere imponer aranceles, y ha dicho
una y otra vez que su país no puede y no debe ser deficitario en el intercambio
comercial.
OTROS PROBLEMAS QUE
ENFRENTA MEXICO
En medio de la noticia de que no se firmará el T-MEC por 16
años y se hará anualmente, en el país enfrentamos el crecimiento del desempleo,
pero se vuelve más grave la economía informal que ha llegado al 54.8 por
ciento.
Para 2024 la economía informal en México representó el 25.4%
del Producto Interno Bruto (PIB) nacional y empleó a más del 54% de la fuerza
laboral. Su producción tuvo un crecimiento real anual de 4.3%, sumando cuatro
años consecutivos de expansión.
Durante 2025, la economía informal impulsó 8 de cada 10
pesos del crecimiento del PIB nacional (el cual cerró con un alza del 0.7%). El
sector informal creció a un ritmo anual del 2.3%, generando cerca de 1.16
millones de nuevos empleos informales, mientras que el empleo formal sufrió
pérdidas netas.
Para la primera mitad de 2026, la tasa de informalidad
laboral en México se ubicó en el 54.8% de la población ocupada, sumando 32.6
millones de trabajadores que además no cuentan con prestaciones.
COMENTARIOS Y SUGERENCIAS
Correo: lagg9756@yahoo.com.mx
X: @Luiguiglez
