Fernando Incháustegui
Reporte
del INEGI revela el primer retroceso en el sector tras años de crecimiento; la
inflación y el encarecimiento de servicios presionan el presupuesto de los
hogares poblanos.
Las grandes cadenas de supermercados y tiendas de autoservicio en Puebla registraron un freno en su ritmo de comercialización. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), las ventas en este formato cayeron un 1.8% durante el primer trimestre de 2026 en comparación con el mismo periodo del año anterior, rompiendo con una racha de crecimiento constante registrada en los últimos años.
El
indicador de ventas del comercio minorista en autoservicios descendió de 125.7 puntos a 123.4 puntos. Este
comportamiento refleja una modificación directa en los hábitos de consumo de
los hogares poblanos, que han comenzado a racionar sus compras, reducir
volúmenes y comparar precios ante la pérdida de poder adquisitivo.
Ajuste de cinturón en la despensa familiar
El deterioro en la capacidad de compra ha llevado a los
consumidores a modificar sus dinámicas en las tiendas departamentales y de
autoservicio:
·
Priorización de lo esencial: Las familias
están destinando sus ingresos casi exclusivamente a la adquisición de canasta
básica y productos de primera necesidad, dejando de lado artículos no
esenciales o sustituyéndolos por marcas más económicas.
·
Eliminación de compras por impulso:
Las visitas a los supermercados se han vuelto más planificadas, reduciendo la
frecuencia de compra y adquiriendo únicamente los insumos que se consumen al
día o a la semana.
·
Distribución del presupuesto: Los
constantes incrementos en rubros como vivienda, transporte, educación y
servicios básicos han absorbido una mayor proporción del ingreso familiar,
dejando un margen cada vez más estrecho para la despensa.
Inflación y límites económicos
Especialistas en economía de la región señalan que, aunque se han
registrado incrementos al salario mínimo, la acumulación inflacionaria continúa
ejerciendo una fuerte presión sobre las finanzas de los hogares.
"La
disminución en las ventas evidencia que muchas familias han llegado al límite
de su capacidad económica. Al no haber suficiente dinero disponible, la
capacidad de compra disminuye y se genera un impacto en cadena que termina
afectando tanto a los comercios como a las líneas de producción",
señalan analistas del sector económico local.
A pesar de que el comercio minorista en general dentro del estado
mantiene dinamismo en otros rubros, el retroceso específico en las tiendas de
autoservicio marca una alerta sobre el comportamiento del consumo masivo en
Puebla para la segunda mitad del año.
