Por Fernando Incháustegui
Un informe urgente de
la red World Weather Attribution revela que el cambio climático triplicará las
condiciones de peligro respecto al Mundial de 1994. Cinco encuentros clave
corren riesgo de suspensión por rebasar los límites de seguridad física.
A menos de un mes del partido inaugural de la Copa Mundial
de la FIFA 2026, la máxima fiesta del fútbol no solo se enfrenta a retos
logísticos, sino a una amenaza invisible y sofocante: la crisis climática. Un
exhaustivo estudio científico publicado esta semana por la prestigiosa red
internacional World Weather Attribution (WWA) ha encendido las alarmas al
revelar que 26 de los 104 partidos del torneo (el 25%) se disputarán bajo
condiciones de estrés térmico peligroso.
El informe científico advierte que las olas de calor extremo
y los domos de humedad que azotarán a Norteamérica durante los meses de junio y
julio ponen en serio riesgo la salud de los futbolistas y de los millones de
aficionados que se darán cita en los estadios.
El peligro del
"Bulbo Húmedo" y el índice WBGT
Para medir el impacto real en el cuerpo humano, los
científicos no usaron el termómetro convencional, sino el Índice WBGT
(Temperatura de Bulbo Húmedo y de Globo), una métrica empleada en la medicina
deportiva que combina la temperatura del aire, la humedad, la velocidad del
viento y la radiación solar directa. Cuando la humedad es extremadamente alta,
el sudor no se evapora y el cuerpo pierde la capacidad de enfriarse por sí
mismo.
Las normativas de la Federación Internacional de
Asociaciones de Futbolistas Profesionales (FIFPRO) son muy claras con respecto
a este indicador:
A partir de los 26 °C
de WBGT: Es obligatorio implementar pausas de hidratación de tres minutos
por tiempo debido al alto esfuerzo exigido al organismo.
Al alcanzar o superar
los 28 °C de WBGT: (El equivalente a sentir 38 °C de calor seco o 30 °C con
humedad extrema). FIFPRO califica el escenario como "inseguro" y
recomienda cancelar, aplazar o reprogramar los partidos para evitar derrames
cerebrales, golpes de calor o desenlaces fatales.
El análisis de la WWA proyecta que al menos cinco partidos
del torneo superarán con creces la barrera de los 28 °C de WBGT, obligando a la
FIFA a considerar modificaciones horarias de última hora para evitar tragedias
en el campo.
Las sedes más
vulnerables: De Texas a Nueva Jersey
Aunque el torneo se distribuye en tres países (Canadá, Estados Unidos y México), el
riesgo está fuertemente concentrado en los recintos abiertos y sin sistemas de
climatización interna, tales como Hard Rock Stadium (Miami), Estadio Monterrey
(Nuevo León), Arrowhead Stadium (Kansas City), MetLife Stadium (Nueva York /
Nueva Jersey) y NRG Stadium (Houston) y AT&T Stadium (Dallas).
En el Mundial de Estados Unidos 1994, recordado por sus
partidos sofocantes al mediodía, solo tres encuentros alcanzaron el umbral
crítico de los 28 °C de WBGT. En 2026, debido al aumento global de las temperaturas
provocado por las emisiones de efecto invernadero, la probabilidad de enfrentar
estas condiciones extremas ha aumentado un 30%.
Las medidas de la
FIFA y las zonas de riesgo para la afición
Frente a este escenario, la FIFA confirmó que aplicará de
manera estricta los protocolos de enfriamiento, garantizando un mínimo de tres
días de descanso entre partidos para los planteles y pausas de hidratación
obligatorias.
No obstante, los científicos lanzaron una advertencia
adicional: mientras que los futbolistas están respaldados por cuerpos médicos
de élite, el mayor peligro corre por cuenta de los aficionados. Estadios
masivos de concreto que actúan como hornos, largas caminatas bajo el sol, y las
áreas de recreación al aire libre (Fan Zones) podrían convertirse en focos de
emergencias médicas si no se duplican los puntos de hidratación, la
distribución de agua gratuita y las zonas de sombra ventiladas.
Este torneo, catalogado como el más grande de la historia
con 48 selecciones, podría consolidarse también como el punto de inflexión
definitivo que obligue al deporte global a replantearse los calendarios de
verano en el hemisferio norte.
