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Factores estacionales, la desaceleración en el sector servicios y la incertidumbre en industrias clave provocan la mayor caída mensual de ocupación en lo que va del año.
El mercado laboral en México sufrió un severo revés al cierre del tercer trimestre del año. De acuerdo con los indicadores más recientes de ocupación y empleo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la economía nacional registró la pérdida neta de 717,972 puestos de trabajo durante el mes de septiembre, marcando una de las contracciones mensuales más pronunciadas para un periodo similar en los últimos años.
El ajuste negativo impactó tanto al sector formal como al informal, interrumpiendo la tendencia de recuperación que se había observado a mediados del verano y encendiendo las alarmas entre analistas económicos sobre un posible enfriamiento de la actividad productiva interna.
Sectores más afectados por la pérdida de plazas
El desglose de los datos oficiales revela que la reducción de la fuerza laboral no fue uniforme, concentrándose en actividades altamente dinámicas de la economía:
Servicios y Comercio: Registraron la mayor sangría de empleos, con ajustes a la baja en restaurantes, hotelería, servicios personales y comercio al menor, sectores golpeados por la contracción del consumo de los hogares.
Sector Agropecuario: La conclusión de ciclos de cosecha en diversas regiones del norte y centro del país, sumada a los efectos del repunte de la sequía, derivó en una importante baja de trabajadores del campo.
Industria de la Transformación: La manufactura y la construcción mostraron un comportamiento cauto, congelando contrataciones y prescindiendo de personal eventual ante la menor demanda de exportación y la pausa en obras de infraestructura.
Factores detrás del freno laboral
Especialistas del sector financiero señalan que la pérdida de casi 718 mil empleos responde a una combinación de presiones internas y externas:
Desaceleración Económica: El modesto crecimiento del PIB en 2026 ha comenzado a reflejarse directamente en la capacidad de las empresas para sostener sus plantillas de personal.
Efecto Estacional de Fin de Verano: Septiembre suele registrar ajustes tras el término de la temporada vacacional escolar y veraniega, aunque la magnitud observada este año superó los promedios históricos.
Incertidumbre en Inversiones: La cautela de los mercados internacionales frente al panorama comercial e industrial ha llevado a corporativos a diferir planes de expansión laboral para el cierre del año.
Perspectivas para el último trimestre del año
A pesar del duro golpe sufrido en septiembre, organismos empresariales y analistas prevén que la recta final de 2026 pueda ofrecer una oxigenación temporal al empleo. La llegada de la temporada alta de fin de año —impulsada por campañas comerciales masivas, las festividades tradicionales y el repunte del turismo— suele dinamizar las contrataciones eventuales en el comercio y los servicios.
Sin embargo, economistas advierten que la prioridad de las políticas públicas debe centrarse en generar condiciones de certidumbre que promuevan el empleo formal de largo plazo, evitando que los ajustes coyunturales precaricen las condiciones de ingreso de las familias mexicanas.
