Reportes del Monitor de Sequía de la Conagua confirman un incremento en los niveles de aridez moderada a severa en el norte y centro del país, presionando a los sectores agrícola y urbano antes del término de la temporada de lluvias.
Tras un breve periodo de alivio por las precipitaciones de inicios del verano, las condiciones de sequía en México volvieron a mostrar una tendencia al alza hacia el cierre del mes de agosto. De acuerdo con el reporte oficial del Monitor de Sequía de México, emitido por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) al corte del 31 de agosto de 2026, la superficie del territorio nacional afectada por algún grado de sequía o condición anormalmente seca registró un repunte significativo, encendiendo alarmas en las cuencas del norte, noroeste y centro del país.
El informe técnico detalla que las altas temperaturas registradas en la segunda mitad del mes, sumadas a la distribución irregular de los frentes lluviosos, aceleraron la pérdida de humedad en los suelos y la evaporación en los principales embalses de almacenamiento.
Las cifras del organismo regulador de la cuenca nacional reflejan el avance de la aridez en diversas regiones del país:
Cobertura Afectada: El 38.4% de la superficie nacional presentó condiciones de sequía (desde moderada hasta excepcional), lo que representa un incremento en comparación con los niveles observados en la primera quincena del mismo mes.
Condición Anormalmente Seca (D0): Un 18.2% adicional del territorio se mantiene bajo la categoría de "anormalmente seco", actuando como zona de riesgo previo ante la falta prolongada de lluvias.
Estados con Mayor Severidad: Las mayores afectaciones por sequía severa (D2) a extrema (D3) se concentran en entidades del norte y occidente, destacando Sonora, Chihuahua, Sinaloa, Durango y zonas de Querétaro y Guanajuato.
Impacto en Cuencas Centrales: En la región centro-sur —incluyendo los estados del Valle de México, Puebla y Tlaxcala— las precipitaciones irregulares permitieron mantener niveles moderados (D1), aunque con presiones persistentes en los caudales que alimentan a los sistemas agrícolas locales.
El repunte de la sequía al 31 de agosto impacta directamente el ciclo agrícola de primavera-verano, obligando a productores de granos básicos a racionalizar el riego y reduciendo las expectativas de cosecha en zonas de temporal.
A la par, el nivel promedio de llenado en las 200 principales presas del país se mantiene bajo observación estrecha. Aunque algunos embalses en el sur y sureste registraron recuperaciones por tormentas tropicales, los sistemas de almacenamiento del norte y del Sistema Cutzamala operan con márgenes reducidos de cara al estiaje del próximo año.
La Conagua y la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) reiteraron el llamado a los gobiernos estatales y a los módulos de riego para optimizar la eficiencia en la distribución del agua, implementar tecnologías de riego por goteo y reforzar las acciones de conservación en las cuencas hidrográficas.