Alcaldesa prohíbe celulares en Cabildo y desata indignación social

Ciudadanos, activistas e incluso regidores denuncian un "secuestro de la transparencia" el acto de la presidenta de Xoxtla, Guadalupe Ortiz Pérez, tras impedir grabaciones de sesiones oficiales; se suman acusaciones por ocultamiento de actas de Cabildo.


Una ola de indignación social y política ha estallado en el municipio tras la controvertida decisión de la alcaldesa de prohibir el uso de teléfonos celulares y cualquier dispositivo de grabación durante las sesiones oficiales del Cabildo. Esta medida, percibida como un acto de censura y autoritarismo, ha unido a ciudadanos, organizaciones civiles y miembros de la oposición en un reclamo unánime por el secuestro de la transparencia en la administración local.

La prohibición, que entró en vigor en la sesión más reciente, no solo afecta a los ciudadanos que acuden a presenciar los debates del órgano de gobierno municipal, sino que se ha extendido incluso a los propios regidores, quienes tienen estrictamente prohibido capturar video o audio de las discusiones donde se definen políticas públicas y el destino de los recursos municipales.

La decisión de la alcaldesa fue defendida bajo argumentos de "orden y decoro" en el recinto, alegando que las grabaciones distraen y "distorsionan" el debate. Sin embargo, para la mayoría, esta medida busca silenciar la crítica y ocultar las divisiones internas ante decisiones polémicas.

La controversia por los celulares es solo la punta del iceberg de una crisis de opacidad más profunda en el ayuntamiento. A esta medida se han sumado graves acusaciones sobre el presunto ocultamiento deliberado de actas oficiales de Cabildo de sesiones anteriores.

Regidores y ciudadanos han denunciado que actas de sesiones críticas, donde se aprobaron contratos de servicios públicos y modificaciones presupuestales, no han sido publicadas en la Plataforma Nacional de Transparencia ni en el portal municipal, excediendo los plazos legales. Peor aún, algunos concejales aseguran que se les ha negado el acceso a las copias físicas de actas que ya fueron votadas, bajo excusas administrativas.

La respuesta ciudadana no se ha hecho esperar. Colectivos civiles y ciudadanos en general han comenzado a organizarse y a expresar su inconformidad en redes sociales, donde el hashtag #CabildoAbiertoYa se ha vuelto tendencia local.

Manifestaciones a las afueras del palacio municipal se han registrado en los últimos días, exigiendo la revocación inmediata de la prohibición de grabaciones y la publicación de toda la información oculta.

Ante la creciente presión, el ayuntamiento ha emitido un comunicado escueto reiterando que la medida busca la "eficiencia administrativa", sin abordar las acusaciones de ocultamiento de actas. Mientras tanto, la tensión política y social en el municipio sigue en aumento, poniendo en entredicho la legitimidad y transparencia de la actual administración local.

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