Fernando Incháustegui
A pesar de la clausura parcial de Profepa, la planta amplía su margen de recepción al 85% tras obras de mitigación ambiental ejecutadas por la empresa RESA.
Esta medida evita una crisis sanitaria inminente en la región
metropolitana, la cual carece de alternativas de disposición final tras el
cierre definitivo de otros vertederos regionales.
El secretario General de Gobierno, Francisco Rodríguez Álvarez,
confirmó que se mantiene firme el acuerdo para recibir los desechos de San
Andrés Cholula, San Pedro Cholula, Amozoc, Cuautlancingo, Coronango, Ocoyucan y
Huejotzingo. El funcionario destacó que, gracias a las mesas de diálogo y la
cooperación técnica, la prórroga garantiza el flujo de recolección de basura
para el segundo semestre de 2026.
Amplían capacidad operativa en medio de contingencia de Profepa
El anuncio ocurre en un escenario complejo para el sitio de disposición. El pasado 15 de mayo, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) aplicó una clausura temporal y parcial al relleno sanitario de Chiltepeque debido a fallas detectadas en el control y manejo de lixiviados (los líquidos contaminantes derivados de la descomposición de la basura).
La sanción obligó a restringir severamente el ingreso de
camiones de los municipios vecinos, forzando a algunos de ellos a desviar
temporalmente sus cargamentos hacia localidades más lejanas como Atlixco.
No obstante, Rodríguez Álvarez reveló una notable mejora operativa: tras el cumplimiento normativo exigido a la empresa concesionaria RESA, el margen de admisión del relleno aumentó del 65 % al 85 % de su capacidad general.
Aunque la clausura federal total no ha sido levantada
formalmente debido a que las obras de remediación hídrica y de suelos requieren
mayor tiempo técnico, las adecuaciones han sido validadas para mitigar el
impacto ambiental inmediato en la junta auxiliar de Santo Tomás Chautla.
Un respiro financiero y operativo para la capital
La firma de esta extensión contractual representa también una fuente sustancial de ingresos para las arcas de la capital poblana. Durante el primer periodo de recolección bajo estos esquemas de apoyo metropolitano, la Comuna logró recaudar alrededor de 56 millones de pesos derivados del cobro por tonelada ingresada a las celdas de Chiltepeque.
A pesar de las críticas de colectivos ambientalistas por el incremento del 11 % en el volumen total de basura acumulada en el sitio entre 2024 y 2025, las autoridades defendieron el convenio bajo una política de solidaridad metropolitana instruida por el alcalde capitalino. Con la prórroga en marcha, la empresa RESA continuará con los trabajos de infraestructura ambiental pendientes, mientras los siete ayuntamientos conurbanos aseguran seis
meses de estabilidad para la gestión de sus servicios de limpia públicos.
