Fernando Incháustegui
Las
autoridades federales impusieron clausuras totales temporales en las
comunidades de Metlaxixtla y Maquixtla tras detectar desmonte, quema de
vegetación y extracción de feldespato sin aval de la Semarnat.
Como parte de una estrategia permanente de vigilancia en las regiones forestales de la Sierra Norte de Puebla, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ejecutó la clausura total temporal de actividades en dos importantes predios del municipio de Zacatlán.
Freno
a mina clandestina de feldespato en Metlaxixtla
El
primero de los operativos federales tuvo lugar en el paraje "El
Ranchito", ubicado dentro de la localidad de Metlaxixtla.
La
maquinaria pesada de la empresa minera ya había provocado la remoción de
vegetación boscosa y la alteración de una superficie cercana a los 3 mil metros
cuadrados.
Clausura
por lotificación y quema en Maquixtla
A
este golpe a la explotación ilegal se sumó una segunda intervención en la
comunidad de Maquixtla, también perteneciente a Zacatlán.
En
una superficie de 1.1 hectáreas,
los inspectores documentaron la eliminación total de la cubierta vegetal nativa
mediante técnicas de desmonte, así como la quema de restos forestales en
montículos.
Al
igual que en el caso minero, la Profepa determinó colocar sellos de clausura
preventiva para impedir que continúe la destrucción ambiental mientras se
deslindan responsabilidades de carácter administrativo y penal contra los
promotores de las obras.
