Fernando Incháustegui
En lo que va del año
2026, México registra un incremento acelerado en los casos de dengue en
comparación con el mismo periodo de años anteriores, impulsado por factores
climáticos atípicos y la circulación simultánea de los cuatro serotipos del
virus en territorio nacional.
De acuerdo con los reportes más recientes del Boletín Epidemiológico de la Secretaría de Salud, los estados del sur, sureste y las regiones costeras concentran el mayor porcentaje de la carga de la enfermedad, siendo Guerrero, Oaxaca, Veracruz, Tabasco y Chiapas las entidades federativas más afectadas. Sin embargo, las autoridades sanitarias advierten que el mosquito Aedes aegypti ha comenzado a colonizar zonas de mayor altitud donde antes no solía reproducirse con facilidad.
Especialistas en epidemiología señalan que las altas
temperaturas registradas desde el inicio de la primavera, sumadas a los
periodos de lluvias tempranas y la persistente acumulación de agua en zonas
urbanas, han acelerado el ciclo de reproducción del vector.
"El mosquito se está adaptando a climas más templados y
a mayores altitudes debido al cambio climático. Lo que antes era una enfermedad
exclusiva de las costas o zonas tropicales, hoy es una realidad urbana en el
centro del país", advierten investigadores de salud pública.
Otro factor crítico en este 2026 es la presencia del
serotipo 3 (DENV-3) y serotipo 4 (DENV-4) en regiones donde la población no
había generado inmunidad previa. Esto incrementa significativamente el riesgo
de que los pacientes desarrollen dengue con signos de alarma o dengue grave
(anteriormente conocido como dengue hemorrágico), especialmente en casos de
reinfección.
El llamado a la
acción: "Lava, tapa, voltea y tira"
Ante la llegada inminente de la temporada fuerte de lluvias,
la Secretaría de Salud ha intensificado las jornadas de fumigación y control
larvario en las colonias identificadas como "focos rojos". No
obstante, las autoridades enfatizan que las acciones gubernamentales son
insuficientes sin la participación de la ciudadanía.
La estrategia principal sigue basándose en la eliminación de
criaderos en el hogar mediante cuatro acciones básicas:
- Lavar con jabón y cepillo cubetas, piletas, cisternas y floreros.
- Tapar todo recipiente en el que se almacene agua para el consumo o uso doméstico.
- Voltear botellas, tinas, deprimidos o herramientas que no se utilicen y que puedan acumular agua de lluvia.
- Tirar llantas, latas, trastes y objetos inservibles donde el mosquito pueda desovar.
Síntomas y la regla
de oro: No automedicarse
Las instituciones de salud recuerdan a la población la
importancia de identificar los síntomas a tiempo: fiebre alta, dolor de cabeza
intenso (especialmente detrás de los ojos), dolores musculares y articulares,
náuseas y sarpullido.
La recomendación médica primordial ante la sospecha de
dengue es evitar por completo la automedicación, en especial el uso de fármacos
como la aspirina o el ibuprofeno, ya que estos medicamentos tienen efectos
anticoagulantes que pueden agravar el cuadro clínico y provocar hemorragias.
Ante cualquier síntoma, se exhorta a los ciudadanos a acudir de inmediato a su
centro de salud más cercano.
