La ansiedad ya es la principal causa de consulta psiquiátrica en México

 Fernando Incháustegui

Alrededor del 28.6% de la población mexicana presenta algún trastorno de ansiedad. Expertos advierten que el estigma social y la falta de especialistas mantienen a 8 de cada 10 afectados sin un tratamiento adecuado.


Lo que comenzó como una respuesta de estrés colectivo ante las crisis económicas, la inseguridad y los estragos de la pandemia, se ha consolidado en una crisis sanitaria de grandes dimensiones. Los trastornos de ansiedad se han posicionado formalmente como la principal causa de consulta psiquiátrica en México, afectando ya a casi tres de cada diez mexicanos (el 28.6% de la población), con un impacto especialmente severo en mujeres y jóvenes.

A pesar de la magnitud del problema, el sistema de salud pública y la sociedad civil enfrentan un muro invisible pero devastador: el estigma y la escasez de profesionales. De acuerdo con datos de especialistas en salud mental, cerca del 80% de las personas que viven con algún trastorno mental en el país no reciben atención médica ni psicológica adecuada.

Un enemigo que encierra a la juventud

Aunque la ansiedad no discrimina sectores socioeconómicos, las alarmas se han encendido con fuerza sobre la población juvenil y la llamada "Generación Z". Trastornos específicos como la agorafobia —el miedo intenso a los espacios públicos o a perder el control fuera de casa— y los ataques de pánico han registrado un aumento notorio.

Académicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) detallan que hasta un 3.6% de los mexicanos padece ataques de pánico de manera recurrente, caracterizados por síntomas físicos extremos: taquicardia, sudoración en las manos, falta de aire y una súbita e inequívoca "sensación de muerte".

En las escuelas y universidades, este panorama se traduce en un incremento en la deserción escolar, baja productividad y aislamiento. El temor al escrutinio social o a sufrir una crisis en público obliga a miles de jóvenes a recluirse en sus hogares, limitando drásticamente su desarrollo académico y social.

La brecha de atención: El gran desafío del sistema de salud

El verdadero fondo de la crisis en México no radica solo en el aumento de los casos, sino en la incapacidad estructural para atenderlos. Los factores clave de esta problemática incluyen:

  • Centralización y escasez: Las zonas rurales y periféricas sufren una ausencia casi total de especialistas en salud mental. Los grandes hospitales psiquiátricos y consultorios se concentran en las urbes principales (como CDMX, Monterrey y Guadalajara).
  • La barrera del estigma: Expresiones populares como "solo quieres llamar la atención" o "échale ganas" minimizan la gravedad de la ansiedad, provocando que los pacientes tarden años en buscar ayuda profesional por miedo a ser juzgados.
  • Falta de prevención: La Secretaría de Salud ha insistido en la necesidad de implementar programas de educación emocional desde la infancia y en la atención primaria, para evitar que la ansiedad cotidiana evolucione y se arraigue como un trastorno crónico.

El llamado a la acción

Expertos coinciden en que, para frenar esta ola de afectaciones, México necesita con urgencia transformar su enfoque de salud pública: descentralizar los servicios médicos, capacitar a los médicos generales para detectar estos padecimientos a tiempo y normalizar la conversación sobre salud mental en las escuelas y centros de trabajo. Mientras la salud mental siga considerándose un lujo o un tabú, la ansiedad continuará cobrando facturas silenciosas en la calidad de vida de millones de mexicanos.

 

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