Fernando Incháustegui
Con la llegada de las
primeras lluvias de junio, los bosques del estado de Puebla se preparan para
transformarse en escenarios de un espectáculo natural único; del 6 de junio al
21 de agosto inicia la temporada de Luciérnagas 2026.
Esta temporada abarca desde las faldas del volcán Popocatépetl hasta la Sierra Norte, con una oferta que este año apuesta fuertemente por el turismo sustentable y la reactivación económica local.
A partir de esta primera semana de junio y hasta mediados de
agosto, diversas comunidades poblanas abrirán sus puertas a visitantes locales
y nacionales. A diferencia de años anteriores, la temporada de este año destaca
por una mayor organización comunitaria y la consolidación de nuevos puntos
turísticos que buscan competir de manera responsable con los tradicionales
santuarios de Tlaxcala.
Nuevas rutas y
experiencias nocturnas
Entre los puntos más destacados para esta temporada se
encuentra el municipio de Tochimilco, específicamente la comunidad de Santa
Catarina Cuilotepec. Ubicado en las faldas de los volcanes, este destino debuta
formalmente en el mapa ecoturístico con un recorrido que iniciará el próximo 6
de junio y que combina el misticismo del bosque con la gastronomía local,
ofreciendo a los viajeros pan de leña y café de altura de la región.
Por otro lado, la zona de Santa Rita Tlahuapan se consolida
como el epicentro de la experiencia en la región Izta-Popo. Centros
ecoturísticos como Alpinia y los recorridos ejidales del municipio ya han
activado sus plataformas de reserva, ofreciendo paquetes que van desde
caminatas en silencio absoluto hasta cenas temáticas en medio de la naturaleza
y opciones de campamento bajo las estrellas.
La Sierra Norte no se queda atrás. En municipios como
Zacatlán y Tlatlauquitepec, los avistamientos se entrelazan con el misticismo
de la neblina. En Tlatlauquitepec, destaca la experiencia en la Presa de La
Soledad, donde el avistamiento puede realizarse mediante recorridos en lancha,
sumando el reflejo del agua a la danza luminosa de los insectos.
El principal llamado de las autoridades ambientales y los
comités comunitarios para este 2026 es el respeto estricto al entorno. Las
luciérnagas se encuentran en su periodo de apareamiento, por lo que son
sumamente sensibles a las alteraciones humanas.
Los reglamentos de este año serán sumamente estrictos en
todos los accesos: queda estrictamente prohibido el uso de teléfonos celulares,
linternas, cámaras con flash y repelentes de insectos no biodegradables.
Asimismo, se solicita a los asistentes acudir con impermeables (los paraguas no
están permitidos en los senderos) y mantener un silencio riguroso durante el
avistamiento.
Los organizadores recuerdan que los cupos son limitados por
noche para evitar la carga excesiva en los senderos, por lo que se recomienda a
los interesados planificar su visita y realizar reservaciones previas
directamente con los centros ejidales y operadores autorizados.
