Se tuvo la oportunidad
de que la imagen de la Presidenta y México trascendieran con la organización
Quizás para los lectores que semana a semana, nos hacen el
honor de leer esta colaboración, resulte extraño y paradójico el título de la
misma; sin embargo, lo que vivimos en el país el día de la ceremonia de
inauguración de la Copa Mundial de Futbol 2026 este 11 de junio, quedará
marcada en la historia, no sólo por el hecho de que México es la única nación
en el mundo que ha sido anfitriona de tres copas mundiales, la primera en 1970,
la segunda en 1986 y esta de 2026, con la diferencia de que en las dos primeras
les tocaron a gobiernos emanados del PRI y la última con el segundo gobierno de
izquierda encabezado por la primera presidenta de México, la Dra. Claudia
Sheinbaum, cuya candidatura fue impulsada por Morena, PVEM y PT.
En el cierre de su segundo año de gobierno la presidenta
tuvo la gran oportunidad de que su imagen y la de México trascendieran con la
organización de la Copa del Mundo de Futbol, que en esta ocasión se realiza en
forma conjunta con Estados Unidos y Canadá que también recibirán a las
selecciones que participan en la copa en sus estadios.
El anuncio de la presidenta de que no asistiría a la
ceremonia de inauguración de la Copa del Mundo en el hoy denominado Estadio
Ciudad de México, desde dos semanas previas, lejos de contar con la aprobación
de los ciudadanos, suscitó una serie de comentarios en las redes sociales y en
los demás medios de comunicación.
Dichos comentarios señalaron que no acudiría a la
inauguración, ni a presenciar el partido por temor a una rechifla de los
asistentes al evento con un público de mexicanos de clase alta que fueron los
que pudieron pagar un boleto para ingresar al estadio con un costo que rondó
entre los 35 mil a 60 mil pesos; es decir, difícilmente militantes de Morena y
partidos aliados o ciudadanos militantes o simpatizantes de Morena y aliados,
podrían pagar el precio de esos boletos para asistir al evento.
Aunque por otro lado, seguramente influyó en su decisión, la
presencia y presión de los maestros afiliados a la Coordinadora Nacional de
Trabajadores de la Educación (CNTE) que desde semanas anteriores se habían
manifestado en el zócalo capitalino y en las principales calles de la ciudad de
México, exigiendo que la Presidenta cumpliera su promesa de campaña, de derogar
la Ley del ISSSTE de 2007 para obtener un mayor porcentaje en el pago de sus
pensiones de jubilación y otros beneficios salariales, sin que la Presidenta
hubiera accedido a sus pretensiones.
La postura de la CNTE ante la negativa del oficialismo a
acceder a sus peticiones, fue la de boicotear la inauguración de la Copa del
Mundo 2026 y hacer marchas y plantones para evitar el acceso de los aficionados
y turistas al estadio, así como tomar las principales calles del Centro
Histórico de la Ciudad de México para boicotear el Fan Fest instalado en el
zócalo capitalino, al cual la Presidenta había anunciado que asistiría para ver
el partido inaugural de México contra Sudáfrica, al que finalmente tampoco
asistió ante el temor de que los grupos de manifestantes y contingentes
llevaran a cabo actos violentos que pusieran en riesgo a los asistentes y
turistas.
Pero en los actos de protesta y marchas, no sólo participó
la CNTE, sino que desde una semana antes se sumaron los Colectivos de Madres
Buscadoras y de Familiares de personas desaparecidas de todo el país, a los que
la Presidenta se ha negado a recibir y escuchar y que le reclaman la falta de atención
a la búsqueda de los desaparecidos y el hecho de que el oficialismo haya
maquillado las cifras, tratando de minimizar el número de personas que a la
fecha no han sido localizadas.
Otros contingentes que se sumaron a las protestas fueron los
padres de familia de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa que reclaman del estado
mayores resultados de las investigaciones y se haga justicia.
También las agrupaciones de agricultores y productores del
campo exigiendo el establecimiento de los precios de garantía a sus productos
que les prometió el gobierno y el cese de las extorsiones y cobro de piso del
que son víctimas por parte de los grupos de la delincuencia organizada y los
cárteles.
Las agrupaciones de transportistas y choferes, que exigen
mayor seguridad en las principales carreteras y autopistas del país, en las que
han sido víctimas de robos de mercancías y asesinatos de conductores, sin que
las autoridades encargadas les hayan dado garantías para desarrollar sus
actividades comerciales.
Aún y cuando todos esperábamos que la inauguración de la
Copa del Mundo y el triunfo de nuestra selección ante Sudáfrica fuera la que se
llevara los principales titulares en los principales medios del mundo y en las
redes sociales por ser con mucho el evento deportivo más importante a nivel
mundial; la realidad fue otra y lo que muchos medios destacaron fueron las
marchas de protesta de los grupos de maestros, madres de familia de
desaparecidos, transportistas, agricultores y de los padres de familia de los
43 desaparecidos de Ayotzinapa, cuyos reclamos al no ser escuchados y atendidos
por el gobierno federal, se dieron a conocer a todo los medios del mundo que
están dando cobertura a la Copa Mundial.
No sólo perjudica a la Presidenta y al gobierno federal, la
pésima imagen que nuestro país dio al mundo este 11 de junio; sino también a
todos los mexicanos que amamos a nuestra patria y desearíamos que aún y cuando
este gobierno como los anteriores, no han tenido la capacidad o la forma de
resolver todos los problemas que han enfrentado, al menos la Presidenta se
hubiera sentado con su gabinete y colaboradores a buscar soluciones de frente
al pueblo y en los casos en que no exista una alternativa explicar a los
inconformes las razones que le impiden cumplir con lo que demandan, ya que debe
siempre procurar el bien de la Nación y no sólo de unos cuantos.
Lo que más ha brillado por su ausencia en los casi dos años
del gobierno de la Presidenta, es el denominado humanismo mexicano que
pregonaba AMLO y lo que se ha hecho visible para los ciudadanos, es un estado
que piensa que sólo gobierna para defender los intereses de su partido, de sus
militantes, funcionarios públicos y de quienes simpatizan con su movimiento,
colocando en la oposición a quienes no comulgan con sus ideas y a quienes
critican sus políticas públicas calificándolos como conservadores, traidores a
la patria, corruptos, ultraderechistas, de estar apoyados por gobiernos
extranjeros, etcétera, promoviendo la polarización y división de todos los
mexicanos, que les ha permitido imponer sus reglas para mantenerse en el poder;
pero 2027 está a la vuelta de la esquina y seguramente el hartazgo e
inconformidad de millones de mexicanos se manifestará en las urnas, para
rescatar a nuestra democracia y con ello gane México y no sólo nuestra
Selección.
