Por Fernando Incháustegui
Tras varios años de
intensas crisis hídricas, México se encamina a cerrar el periodo 2026-2027 sin
una sequía generalizada a nivel nacional.
Así lo revelan estimaciones de especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), quienes atribuyen este escenario a una notable recuperación en la captación de agua durante los últimos dos años.
A pesar de este pronóstico favorable, las autoridades
climáticas advierten que el país no estará exento de desafíos meteorológicos
extremos.
El panorama para los próximos meses combina un alivio en los
niveles de almacenamiento con alertas por calor severo.
Alivio en los niveles
hídricos
De acuerdo con investigadores del Instituto de Ciencias de
la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM, la temporada de lluvias precedente
dejó un balance positivo en las principales cuencas del país.
Esta acumulación de recursos hídricos es la que permitirá
amortiguar los efectos de los meses más secos, evitando que el territorio
nacional caiga en una situación de emergencia por desabasto generalizado.
El optimismo, sin embargo, es moderado. Los expertos
recuerdan que la vulnerabilidad geográfica de México, especialmente en las
regiones del norte y centro, exige mantener una gestión estricta y eficiente
del agua almacenada.
El factor "El
Niño" y el calor extremo
La principal amenaza para este balance hídrico es la
consolidación y posible intensificación del fenómeno meteorológico de El Niño.
Los modelos climáticos indican que este evento provocará
alteraciones significativas en los patrones de lluvia y un incremento en las
temperaturas globales.
Para las regiones más áridas del país, se anticipan
escenarios complejos:
Termómetros al
límite: Se pronostican olas de calor intensas con temperaturas que podrían
superar los \(45^{\circ}\text{C}\) en estados del norte y del litoral del
Pacífico.
Precipitaciones
irregulares: Aunque la sequía generalizada se considera librada, algunas zonas
específicas experimentarán retrasos en sus temporadas de lluvia habituales debido
a los efectos de El Niño.
Las autoridades instan a la población y al sector agrícola a
no bajar la guardia. Si bien las reservas actuales garantizan la estabilidad
para el cierre de 2026, el uso racional del agua y la prevención ante las altas
temperaturas serán claves para consolidar este escenario favorable hacia el
próximo año.
