En una movilización calificada por los organizadores como "histórica" para la región, más de mil 500 pobladores de este municipio y demarcaciones vecinas marcharon el domingo 5 de julio para manifestar su rotundo rechazo a la instalación del Polo de Desarrollo de Economía Circular para el Bienestar (Podecibi).
La protesta evidenció la creciente tensión social en torno al megaproyecto industrial que el gobierno estatal y federal, promueven en la zona de Ciudad Modelo.
La columna de manifestantes —que sumó a campesinos, colectivos locales y
activistas ambientales que se desplazaron a pie, a caballo, en bicicletas,
motocicletas y tractores— inició alrededor de las 9:00 horas desde la capilla
de Guadalupe.
El contingente avanzó de forma pacífica por calles principales hasta
concluir con un mitin en el predio conocido como “El Llanito”, justo en los
linderos donde se proyecta la construcción del complejo de reciclaje y manejo
de residuos.
Demandas ambientales y derecho a la consulta
A lo largo del recorrido, los inconformes lanzaron consignas como "No
a la recicladora" y "El agua y la tierra no se venden".
Las principales exigencias de la comunidad se centran en la cancelación inmediata
de la planta de reciclaje y el retiro de un confinamiento de desechos que,
acusan, ya acumula cerca de 500 mil toneladas de residuos en la periferia,
representando un grave riesgo de contaminación para los mantos acuíferos de la
Cuenca Libres-Oriental.
Voceros y activistas regionales, entre ellos el luchador social Renato
Romero, señalaron que el proyecto se ha intentado imponer de manera vertical.
Denunciaron que las autoridades estatales no han presentado la Manifestación de
Impacto Ambiental (MIA) —un requisito mandatorio para obras de esta escala— ni
han llevado a cabo un proceso de consulta pública, previa e informada, con los
habitantes originarios de San José Chiapa, Rafael Lara Grajales y Nopalucan.
Tensión política y denuncias de hostigamiento
La magnitud de la protesta del domingo contrasta con la narrativa
oficial de las últimas semanas. De acuerdo con los liderazgos del movimiento,
los recientes eventos del gobernador Alejandro Armenta en la región —donde se
entregaron apoyos gubernamentales como tinacos y fertilizantes, y se iniciaron
las obras de ampliación de la carretera Amozoc-San José Chiapa— han sido
"actos de simulación" que buscan proyectar una aceptación total del
Polo de Desarrollo que no existe en las comunidades.
Asimismo, organizaciones como Greenpeace México y el Nodo de Derechos
Humanos emitieron pronunciamientos de alerta previos a la marcha, denunciando
un clima de hostigamiento y una inusual presencia de fuerzas de seguridad
pública en el municipio, lo que interpretaron como un intento de intimidación
para inhibir el libre ejercicio de la protesta social.
Resistencia pacífica y apertura al diálogo
Pese al despliegue policial y los roces políticos, la jornada concluyó
sin incidentes de violencia. Los organizadores enfatizaron que mantendrán una
estrategia rigurosamente pacífica y adelantaron que presentarán un pliego de
propuestas alternativas para el desarrollo social y económico del municipio a
micrófono abierto.
No obstante, la postura de la asamblea comunitaria se mantiene firme: el
rechazo a la planta de reciclaje de basura y al Podecibi es innegociable,
advirtiendo que no permitirán que se coloque la primera piedra del complejo
industrial hasta que se respeten los derechos territoriales y la salud de la
población local.
Elementos informativos clave (para diseño o
recuadros de apoyo):
- El
Proyecto: El Podecibi forma parte de los Polos de Desarrollo para el
Bienestar impulsados en coordinación con la federación, enfocados en este
caso en infraestructura industrial de economía circular.
- Municipios
involucrados en la protesta: San José Chiapa, Rafael Lara Grajales,
Nopalucan, Oriental y Libres.
- Alertas
civiles: Organizaciones civiles exigen la transparencia de las
Manifestaciones de Impacto Ambiental (MIA) y garantías de no represión
contra defensores del territorio.
