Por Fernando Incháustegui
En el marco del foro
“Migración y derechos humanos: Retos y perspectivas contemporáneas”, convocado
por la diputada Maribel Solache González (Morena), especialistas indicaron que
la migración en México y el mundo atraviesa una transformación marcada por la
violencia, el cambio climático y las políticas restrictivas internacionales.
Eunice Rendón Cárdenas, doctora en políticas públicas y coordinadora de Agenda Migrante, advirtió que la migración es un fenómeno global en transformación impulsado por múltiples factores que van más allá de lo económico.
Señaló que actualmente “hay más de 300 millones de personas
que viven en un lugar distinto al que nacieron”, lo que refleja que la
migración “es una realidad mundial” con dinámicas cambiantes.
Explicó que en México el fenómeno ha evolucionado
significativamente, ya que “hace 20 o 30 años era principalmente el factor
económico laboral”, pero hoy se han sumado causas como la violencia, el crimen
organizado y el cambio climático.
En ese sentido, subrayó que “muchas de las personas huyen
frente al riesgo de perder la vida, de amenazas del crimen organizado o
reclutamiento forzoso”.
Rendón Cárdenas destacó que las políticas restrictivas,
particularmente en Estados Unidos, han modificado los flujos migratorios debido
a “las políticas de Donald Trump, que influyen en la dinámica migratoria”, lo
que provoca una reconfiguración del fenómeno, donde algunos migrantes ya no
buscan llegar a ese país, sino establecerse en México u otras naciones.
Enfatizó que uno de los sectores más vulnerables es la niñez
migrante: “Si hay una población, que es la cara de la vulnerabilidad en el tema
migratorio son los niños y las niñas”, especialmente quienes viajan solos, ya
que enfrentan mayores riesgos de violencia, explotación y reclutamiento
criminal.
Asimismo, alertó sobre fenómenos como los llamados “niños de
circuito”, utilizados por el crimen organizado en zonas fronterizas: “Había
niños que se habían aventado ya 200 vueltas”, lo que evidencia contextos de
alta vulnerabilidad que pueden derivar en conductas delictivas futuras.
En materia de política pública planteó actualizar los marcos
legales. “Tenemos que repensar la ley misma para otorgar la figura humanitaria
de refugio”, ya que muchas causas actuales, como el cambio climático, no están
contempladas en la normativa vigente.
También advirtió de la saturación institucional en México.
“Tenemos un sistema saturado… la Comisión Mexicana para el Refugio tiene menos
recursos de los que necesita”, lo que genera retrasos en los procesos y obliga
a los migrantes a emplearse de manera irregular.
Sobre el contexto en Estados Unidos, denunció un
endurecimiento sin precedentes en las políticas migratorias. “La prioridad es
numérica… necesito atrapar a 3 mil personas diarias, sea quien sea”, lo que ha
derivado en abusos y detenciones de personas sin antecedentes penales, que
representan “el 76 por ciento de las personas detenidas”.
También alertó de las violaciones a derechos humanos,
incluyendo muertes bajo custodia. “Las 16 muertes de personas mexicanas en
custodia (…) tienen que aclararse”, y criticó la falta de consecuencias para
los responsables. “Hay impunidad. Entonces, claro que voy a maltratar, porque
nunca va a pasar nada”.
Llamó a construir un modelo migratorio más humano e
incluyente, destacando que la integración puede generar beneficios económicos.
“Cuando integras a las personas migrantes, terminan aportando incluso más de lo
que cuesta atenderlas”.
Concluyó que es fundamental cambiar la percepción social sobre la migración, ya que “no debemos dejar de pensar que los migrantes aportan”, tanto en los países de origen como de destino.
